domingo 15 de noviembre de 2009
¿Qué tenemos en la cabeza?
miércoles 11 de noviembre de 2009
Mafy - Dame un segundo
domingo 8 de noviembre de 2009
Donde da la vuelta el aire
Donde da la vuelta al aire: expresión utilizada para referirse a un lugar lejano. Ejemplo: "Mi oficina está donde da la vuelta el aire".jueves 5 de noviembre de 2009
¡Al abordaje!
"¡Al abordaje!" es el conocido grito de los piratas cuando se disponen a atacar un barco. Estamos acostumbrados a escucharlo en películas y leerlo en libros de temática corsaria, pero ¿cómo suena en somalí? Los tripulantes del atunero vasco Alakrana seguro que lo saben.Hace algo más de un mes, los informativos anunciaban el secuestro de esta embarcación española que faenaba en tierras somalíes. Por lo visto la zona es conflictiva y varios países han tenido ya problemas allí, incluida España. Aunque este no sea el único caso, sí que está siendo uno de los más largos, y por tanto, más arriesgado. Hoy se ha sabido que los piratas han hecho desembarcar a tres pescadores y los mantienen ocultos. Quieren que los dos compañeros que han pasado a disposición judicial en nuestro país sean repatriados; de no ser así, entregarán a estos pescadores a las familias de los detenidos, para que ellas hagan lo que crean conveniente. No es una alternativa alentadora.
Ésta está siendo un época controvertida en nuestro país. Están saliendo a la luz numerosos escándalos de corrupción política, inmobiliaria, espionaje, etc. Y con este panorama parece que las medidas no llegan. Cara al público, se opta por dos extremos: sanciones pomposas o mutismo generalizado. "Ssshhh, aquí no ha pasado nada", nos venden desde los diferentes gobiernos. Pero aparte de los políticos, hay un sector de profesionales que tienen una gran influencia en la gente de a pie: los periodistas. Y creedme, éstos son más listos que el hambre (¿será por eso que también tienen fama de buitres?).
Conocedoras del interés mediático de esta noticia, y hartas de que no se les ofrezcan soluciones por parte de quienes son votados en las urnas, las mujeres de los secuestrados han decidido aliarse con los medios de comunicación en su batalla por recuperar a sus maridos. Y la verdad, me parece una decisión más inteligente que viral, como podría parecer a priori. Supongo que han pensado en que cuando los mandamases vean que la gente se les echa encima y les piden explicaciones y soluciones, será cuando realmente se pongan las pilas.

Hay veces en que la diplomacia no sirve y hay que pasar a la acción. Países como Francia y Estados Unidos han recurrido al ejército (que para eso está) para atajar el problema, y a la seguridad privada para prevenirlo. No me parece mala idea que los pesqueros lleven a bordo personal de defensa cuando trabajen en aguas poco seguras.
Creo que no se está asumiendo la gravedad del asunto, y nos pensamos que estos piratas atacan con balas de goma y amenazas que no van más allá de lo verbal.
Para Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza, pero la sociedad lo corrompe. Admito que los habitantes de países subdesarrollados, y con grandes carestías alimenticias, educacionales y económicas, deben estar desesperados por salir de esa situación, y toman el camino que pueden, pero eso no me parece excusa para hacer oídos sordos a la desesperación de las familias que no saben qué va a ser de quienes una mañana salieron con sus redes de pesca preparadas sin saber que serían ellos quienes quedarían atrapados por ellas.
Aclaraciones:
1. No comulgo con ninguna ideología ni partido político determinado, con lo cual si critico algo es porque es contrario a mi propia ética.
2. En este link de El país podéis consultar cómo están las cosas según el Gobierno, la Oposición y una de las esposas afectadas.
miércoles 4 de noviembre de 2009
¿Dónde cenamos hoy? Paparazzi.
Una cena fuera de casa siempre se agradece, y más aún cuando se elige bien la compañía, el lugar y la comida. Y en esos aspectos, la noche de ayer fue de 10. Bueno, quizá no tan redonda la puntuación, que le restó algunas décimas mi “pequeña” desorientación para encontrar el restaurante. Menos mal que no hacía mala noche, y así el paseíto nos sirvió para abrir el apetito.Mi empeño era llegar al Paparazzi, un restaurante italiano que, a pesar de pertenecer al Grupo Vips, no tiene nada que ver con lo acostumbrado en los establecimientos de esta cadena. Lo descubrí no hace mucho en una cena entre amigas y quería repetir. Qué mejor ocasión que anoche, cuando iba del brazo de un paparazzo.
El local es bastante amplio, pero acogedor. Luz tenue, música chill out (le habría dado más puntos que fueran canciones italianas, más acordes con el ambiente), personal muy atento, tonos tierra y beige en la decoración, y lo más característico: las paredes están llenas de fotografías de la primera mitad del siglo pasado.
Y la comida, ¡ay la comida! Deliciosa. Todo en la carta sonaba de vicio, y nosotros, con nuestra elección, acertamos de pleno.
Como entrantes pedimos Patatas rellenas con salmón ahumado y salsa holandesa, y Croquetas de jamón de Parma.
Y como platos fuertes elegimos Carpaccio de solomillo con láminas de parmesano y trufa, y Tortellini de trufa blanca y foie de pato y rebozuelo. Yo era un poco reacia al carpaccio, porque lo de la carne sin cocinar no me terminaba de convencer (lo mismo decía en su día del sushi), pero me encantó. Bien laminado, aderezado lo justo para no enmascarar sabores. Muy bueno, en serio. Pero lo que se llevó la palma fueron los tortellini. La trufa, el foie,… Sin palabras. Mi acompañante al probarlos dijo algo así como “he tenido orgasmos más suaves”.
Y para terminar, compartimos un postre. Una Panna cotta que hasta el momento, es la mejor que he probado. En otros restaurantes la preparan más parecida a nuestro flan en cuanto a consistencia (por la gelatina que utilizan), pero esta era cremosa, suave, contrastando a la perfección el dulzor de la nata con la acidez de la crema de frambuesas. Riquísima.
Creo que con todo lo dicho, queda implícita mi recomendación a visitar el sitio si algún día pasáis por Madrid. Yo ahora voy a ver si contacto con los responsables, que después de esta publicidad, ¡bien me merezco una invitación!
sábado 31 de octubre de 2009
Escalada nocturna
Me desperté con el corazón a mil. Cuando me incorporé en la cama aún jadeaba. Hacía tiempo que no tenía una fantasía de estas. ¿Será la forma en que mi subconsciente pide sexo, o simplemente consecuencia de la fiebre?Os cuento: Yo estaba en un barco, en lo que parecía ser un viaje de placer –y lo cual acabaría corroborando-. Había anochecido y me fui a mi camarote, cuál es mi sorpresa cuando veo un macuto en el suelo, pero su dueño no parecía estar. Yo me quité la ropa y me puse el pijama, y me tumbé en la cama a dormir. Al cabo de un rato sonó la puerta, alguien la abría con cuidado. Una silueta masculina penetró en la habitación. Se despojó de toda ropa excepto sus boxer. Ahuecó un poco las sábanas y se metió bajo ellas sin ningún pudor. Yo estaba paralizada, no sentía temor sino tranquilidad, como si conociese a ese hombre de siempre. Y tanto que le conocía. En cuanto sus manos comenzaron a recorrer mi piel, su lengua se acercó cálidamente a mi cuello y yo intuí con la poca luz que había el tatuaje que le cubría toda la pierna, le reconocí. Era el escalador con quien hará cosa de un año mantuve un affaire en plena naturaleza. Cómo olvidar aquellos momentos en los que ya no distingues si los gemidos los produces tú o algún animal de los alrededores. Porque eso es lo que éramos, dos animales en celo entregados a la lucha cuerpo a cuerpo.
Esa noche tuvimos la sesión de sexo más salvaje que he vivido en años. Sudamos, gemimos, nos mordimos, nos arañamos. Nos batíamos en un duelo que ninguno de los dos estábamos dispuestos a perder entre las sábanas. En un momento en que bajó la intensidad alguien más entró y dio la luz. Al vernos allí se quedó mirando sin saber muy bien qué hacer o qué decir. Finalmente dio media vuelta y se marchó. Nosotros nos miramos y él volvió a tomar como punto de apoyo mis pechos para continuar con su escalada…
domingo 25 de octubre de 2009
¡Hemos sobrevivido!
La semana pasada estuvo en Madrid una de mis mejores amigas, que a primeros de año se fue a vivir cerca de París. Aparte de los reencuentros con familia y amigos aprovechó para solucionar papeleo de la Seguridad Social y tal. ¡En buena hora lo hizo!La chica tenía que renovar las tarjetas sanitarias europea y madrileña. Cuál fue su sorpresa cuando le dicen que está dada de baja, que no tiene cobertura sanitaria.
De un tiempo a esta parte se está dando de baja a la gente que lleva más de 2 meses sin trabajar. Teniendo en cuenta la tasa actual de paro en España, eso supone la baja de un número considerable de afiliados.
Para esta chica la jodienda ha sido grande, puesto que ha tenido que pagar de su bolsillo las visitas al médico en Francia, cuando ella contaba con tener cobertura desde España. Pero de los males ha sido el menor, ya que según me dijo, en Francia 1 noche de ingreso hospitalario son 500€ (aquí no tengo idea).
Yo llevo sin trabajar casi 1 año. Bueno, trabajando sí, pero sin contrato. Formo parte de la economía sumergida. No me apedreéis, por favor, que tendré que romper el cerdito para pagar los costes médicos.
Al ver que yo estaba en la misma situación burocrática que ella, y aunque en estos meses nunca me han puesto pegas en el ambulatorio, me acerqué a preguntarles qué pasaba conmigo.
En el mostrador estábamos 3 veinteañeros preguntando exactamente lo mismo, y recibiendo idéntica respuesta. Tenemos que volver a ser beneficiarios de nuestros padres.
Es curioso que nos esté pasando a todos lo mismo. A ver, no me voy a poner a protestar porque entiendo que es una medida justa. Viendo el panorama, iba a llegar un momento en el que el número de afiliados beneficiándose de la cobertura de la seguridad social sin cotizar, iba a superar al de trabajadores que pagan impuestos. Yo entiendo que eso no es justo, pero digo yo que se podía haber enviado una carta o haber puesto carteles informativos en los centros sanitarios, ¿no? Porque no es normal que ninguno estuviésemos al tanto.

Pero bueno, como sólo había una solución, pues me conciencié de que tenía que recorrerme yo también las oficinas y hacer los trámites necesarios. Me informé de qué documentos tenía que llevar, para no hacer viajes en balde y ahí surgió el primer problema. Hay que presentar el Libro de familia. Busca tú dónde está el librito que no se ha tocado desde hace más de 20 años... Nada, misión imposible, así que viaje al Registro Civil y a esperar los días que tardan en prepararlo.
Mientras tanto, cruzando los dedos para no ponerme mala. Para lo que me sirvió... A los 2 días me pongo malísima. Sicosis a mi alrededor temiéndose que fuera la Gripe A. ¡Y yo sin poder ir al médico!
Cuando me aventuré a ir al ambulatorio me sentía como una ilegal, una sin papeles...
Tuve suerte y primó mi mala cara y los ojos de pánico de la auxiliar al explicarle lo que me pasaba. Me habría dado la mascarilla con unas pinzas con tal de no tener que acercarse, la pobre.
Al final no era la famosa gripe, y ya estoy recuperándome, pero el susto y la incertidumbre de no saber qué iba a pasar conmigo al no tener cobertura, no nos lo quita nadie.
Lo mejor de todo es que ¡he sobrevivido! A la supuesta H1N1 y a las trampas burocráticas. Ahora vuelvo a estar al cargo de papi y mami en lo que a sanidad se refiere...
