
La idea es que los niños creen su propio peluche, dándole vida, forma y alma; y que se comprometan a cuidarles desde el momento de su nacimiento en adelante.
¿En qué consiste? Cada niño elegirá la piel del muñeco que quieren para sí. Gracias a una máquina, lo rellenarán ellos mismos para que quede bien blandito (bueno, lo de "ellos mismos" tengo yo que verlo). Después, se lanzan al aire estrellas de plástico, que serán el "alma" material del muñeco. Cada niño cogerá dos, las mantendrá en sus manos y les transmitirá un deseo; una de ellas la introducirá en su peluche, y la otra, junto con las de sus compañeros, irá al peluche del anfitrión del cumpleaños.
Cada muñeco incluye una cuna y una partida de nacimiento personalizada. También existen complementos (vestidos, sonidos, pieles de diferentes texturas, etc.)
Hecho todo esto, ya pueden jugar con ellos como si fueran un nuevo amigo y llevárselos a casa para cuidarles. En este caso, no sólo el anfitrión recibe un regalo, sino que todos los invitados tienen uno.
Como idea de marketing es cojonuda. Hay decenas de modelos, aún más complementos y una colección entera que completar. Creo que entre los niños, y especialmente entre las niñas, va a funcionar de maravilla. El rango de edades es mayor, se adapta a todos los gustos, y les picará el gusanillo de "quiero éste, éste y éste también".
Como idea práctica, lo veremos. No es fácil rellenar un peluche y que quede bien, bien. Hoy lo hemos estado probando, y aunque es cuestión de pillarle el truco, a los niños me temo que les va a costar. Y por supuesto, cuanto más pequeños, más. Monta también la cuna, haz las partidas de nacimiento, y decora la camiseta que se llevará de regalo el muñeco del anfitrión. Es mucho trabajo, y aunque no es imposible de realizar, al principio, sobretodo, nos va a costar Diox y ayuda.
Teniendo en cuenta que este negocio se basa en franquicias, como vea que funciona también como espero, me veo montando la mía propia :P Y por lo pronto, a ver si convenzo a la jefa para hacerme con uno propio.